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Buscando a Susan desesperadamente (1985)

Título original: Desperately Seeking Susan · Estados Unidos · 104 min

  • Comedia
  • Comedia dramática
  • Romántico
DirecciónSusan Seidelman
Estreno12/04/1985
Reparto principalRosanna Arquette, Madonna, Aidan Quinn, Mark Blum
Puntuación crítica8.1

Sinopsis

Buscando a Susan desesperadamente sigue a Roberta, una mujer atrapada en la rutina conyugal y doméstica que empieza a fascinarse con los anuncios personales entre una tal Susan y sus amantes ocasionales. Esa curiosidad, primero inocente, la empuja a seguir el rastro de la desconocida por una ciudad de Nueva York vibrante, desordenada y llena de posibilidades que parecen pertenecer a otra vida.

Un accidente y una pérdida de memoria hacen que Roberta termine siendo confundida con la propia Susan, lo que la arrastra a una cadena de malentendidos, romances, persecuciones y pequeños actos de reinvención. La película convierte el intercambio de identidades en una fantasía de liberación, donde el deseo de escapar de una existencia gris se mezcla con el peligro, el humor y la excitación urbana.

Más que una comedia de enredo convencional, la película es también un retrato muy particular de la cultura neoyorquina de los ochenta: tiendas de segunda mano, música pop, estética downtown y una idea de feminidad móvil, improvisada y profundamente ligada a la posibilidad de inventarse de nuevo.

Fuente: Redacción

Ficha técnica

Compositor

  • Thomas Newman

Director

  • Susan Seidelman

Director de fotografía

  • Edward Lachman

Guionista

  • Leora Barish

Montador

  • Andrew Mondshein

Productor

  • Sarah Pillsbury
  • Midge Sanford

Reparto

  • Rosanna Arquette como Roberta Glass · Actriz
  • Madonna como Susan · Actriz
  • Aidan Quinn como Dez · Actor
  • Mark Blum como Gary Glass · Actor
  • Will Patton como Wayne Nolan · Actor
  • John Turturro como Ray · Actor

Crítica

Una comedia pop de identidades móviles y libertad urbana

Buscando a Susan desesperadamente sigue siendo una de las películas que mejor capturan una cierta idea del Nueva York ochentero como espacio de deriva, de invención personal y de libertad precaria. Susan Seidelman no filma la ciudad como postal monumental, sino como territorio de tiendas de segunda mano, apartamentos caóticos, callejones culturales y energías femeninas que buscan moverse fuera de la rutina o de la norma. Esa textura urbana es parte esencial del encanto del film.

En la superficie, la película es una comedia de identidades cambiadas y de memoria extraviada. Pero su verdadera fuerza está en cómo transforma ese enredo narrativo en una fantasía de autodescubrimiento. Roberta no quiere solo encontrar a Susan; quiere acercarse a la posibilidad de una vida menos domesticada, menos vigilada por el matrimonio y por las expectativas sociales. La amnesia, en ese sentido, funciona como accidente cómico y como permiso simbólico para convertirse en otra.

Rosanna Arquette sostiene maravillosamente esa transición. Su interpretación no convierte a Roberta en una simple ingenua que se emancipa, sino en una mujer que descubre el deseo de otro tipo de vida con mezcla de torpeza, fascinación y hambre real. Madonna, por su parte, tiene menos peso dramático de lo que el mito posterior podría sugerir, pero aporta exactamente la presencia que la película necesita: magnetismo, ligereza, estilo y una cualidad casi totémica de icono pop en movimiento.

Seidelman dirige con una soltura que evita tanto el academicismo como la frivolidad vacía. Hay humor, sí, pero también una intuición muy clara sobre el modo en que la ropa, los espacios, la música y el azar participan en la construcción de identidad. La película entiende que ser otra no es solo cambiar de nombre; es cambiar de ritmo, de mirada y de relación con la ciudad.

Una de sus grandes virtudes es que nunca castiga moralmente a su protagonista por desear más. Muy al contrario, trata esa búsqueda con una simpatía vital que la emparenta con cierta tradición de comedia femenina mucho más libre de lo habitual en el cine comercial de la época. Incluso cuando la trama se enreda con criminales, amantes y casualidades exageradas, el centro sigue siendo la experiencia de una mujer que, por primera vez, siente que el mundo puede abrirse.

Vista hoy, la película conserva una frescura llamativa. Su mezcla de screwball, pop y retrato urbano no ha perdido personalidad, y su sensibilidad feminista resulta más rica de lo que una lectura superficial podría detectar. No todo en ella es perfecto ni todas las subtramas tienen el mismo brillo, pero su tono es tan singular y su energía tan viva que el conjunto sigue funcionando con enorme encanto.

Buscando a Susan desesperadamente es una película sobre el deseo de escapar de una vida prestablecida y sobre la felicidad extraña de no saber exactamente quién se es durante un tiempo. Y pocas comedias han convertido esa incertidumbre en algo tan seductor, tan moderno y tan lleno de vida.

Fuente: Redacción

Premios y nominaciones

  • BAFTA (1986) · Mejor actriz de reparto · Ganador · Premio para Rosanna Arquette.
  • César (1986) · Mejor película extranjera · Nominado · Nominación para la película.
  • Globos de Oro (1986) · Mejor actriz de comedia o musical · Nominado · Nominación para Rosanna Arquette.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la sinopsis de Buscando a Susan desesperadamente?

Una ama de casa aburrida se obsesiona con los anuncios personales de una misteriosa mujer llamada Susan y termina confundida con ella tras un golpe en la cabeza.

¿Quién es el director?

Susan Seidelman

¿Cuál es el reparto principal?

Rosanna Arquette, Madonna, Aidan Quinn, Mark Blum

¿Cuánto dura Buscando a Susan desesperadamente?

104 minutos.

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