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Posiciones comprometidas (1985)

Título original: Compromising Positions · Estados Unidos · 99 min

  • Comedia negra
  • Drama
  • Intriga
DirecciónFrank Perry
Estreno09/08/1985
Reparto principalSusan Sarandon, Raúl Juliá, Edward Herrmann, Judith Ivey
Puntuación crítica7.1

Sinopsis

Posiciones comprometidas parte de una premisa muy eficaz: la vida aparentemente tranquila de un barrio acomodado se agrieta cuando aparece asesinado un dentista conocido tanto por su discreción profesional como por su intensa actividad extramatrimonial. Judith Singer, antigua periodista convertida en ama de casa, no tarda en sentirse atraída por el caso y empieza a investigar por su cuenta, impulsada tanto por la curiosidad como por el hastío de una rutina demasiado ordenada.

La película transforma así el misterio criminal en una exploración satírica del suburbio estadounidense de clase media-alta. Lo que Judith va descubriendo no son solo pistas, sino un entramado de deseos reprimidos, hipocresías conyugales y secretos sexuales que revelan la fragilidad de una comunidad empeñada en conservar las apariencias. El crimen funciona menos como shock aislado que como una grieta por la que asoma todo lo que la respetabilidad intenta esconder.

Frank Perry dirige el relato con un tono híbrido, a medio camino entre la intriga ligera, la comedia irónica y el comentario social. Susan Sarandon sostiene la película con una protagonista observadora, ingeniosa y cada vez más implicada emocionalmente en una investigación que también la obliga a revisar su propia vida matrimonial y su relación con el deseo.

El resultado es una historia de suspense doméstico con humor afilado, donde la curiosidad femenina, la rutina suburbana y la sexualidad se entrecruzan con bastante inteligencia. Posiciones comprometidas no busca el noir puro, sino una variación más mordaz y cotidiana sobre los peligros ocultos bajo la normalidad.

Fuente: Redacción

Ficha técnica

Compositor

  • Brad Fiedel

Director

  • Frank Perry

Director de fotografía

  • Barry Sonnenfeld

Guionista

  • Susan Isaacs

Montador

  • Peter C. Frank

Productor

  • Frank Perry

Reparto

  • Susan Sarandon como Judith Singer
  • Raúl Juliá como Det. Lt. Tony Castellano
  • Edward Herrmann como Bob Singer
  • Judith Ivey como Nancy Miller
  • Mary Beth Hurt como Liz Robin
  • Joe Mantegna como Bruce Fleckstein
  • Joan Allen como Sandy

Crítica

Un thriller doméstico que se divierte desordenando el suburbio

Posiciones comprometidas pertenece a una tradición muy concreta del cine estadounidense: la de las películas que utilizan el crimen como excusa para desnudar la falsa estabilidad del suburbio. Lo interesante aquí es que Frank Perry no se inclina hacia el suspense oscuro ni hacia la sátira cruel en estado puro, sino hacia una zona intermedia, más juguetona, más irónica y bastante dependiente del encanto de su protagonista. La película no siempre alcanza el filo que promete, pero sí posee una personalidad atractiva y una mirada suficientemente viva sobre el matrimonio, el deseo y la curiosidad como motor narrativo.

Susan Sarandon es, con claridad, el centro absoluto del film. Su Judith Singer funciona muy bien porque no está escrita como detective improvisada en clave absurda, sino como una mujer inteligente, aburrida y perceptiva que encuentra en el caso criminal una forma de reactivar algo que su vida doméstica había dejado adormecido. Sarandon le da ligereza, picardía y una veta de frustración íntima que impide que el personaje se quede en mero vehículo de intriga. La película mejora cada vez que se alinea con su punto de vista.

La adaptación de Susan Isaacs a partir de su propia novela conserva ese componente literario de observación social, de oído para el comentario mordaz y de interés por los pequeños juegos de poder entre hombres y mujeres. El asesinato del dentista es importante, sí, pero lo verdaderamente sugestivo está en el ecosistema que lo rodea: matrimonios tensos, suburbanitas sexualmente inquietos, apariencias respetables sostenidas por un cúmulo de mentiras pequeñas y grandes. El crimen es la puerta; lo que importa es la habitación entera.

Frank Perry dirige con soltura, sin buscar alardes innecesarios. La película tiene ritmo, una atmósfera de comodidad ligeramente enferma y una forma bastante eficaz de alternar investigación, humor adulto y comentario sobre la vida doméstica. Barry Sonnenfeld aporta además una imagen elegante, limpia, muy acorde con ese mundo donde todo parece ordenado hasta que empieza a agrietarse.

Raúl Juliá suma una presencia valiosa como el detective que acompaña y tensa el recorrido de Judith, mientras Edward Herrmann, Judith Ivey, Mary Beth Hurt, Joe Mantegna y Joan Allen completan un reparto bien ajustado a ese tono entre sofisticación, nervio y pequeña sordidez. Nadie parece fuera de lugar. El problema no está en los intérpretes, sino en que la película a veces duda entre empujar más el misterio o profundizar en la sátira del medio social.

Esa vacilación la vuelve algo irregular. Hay escenas que prometen una película más venenosa de la que finalmente vemos, y otras que insinúan una investigación más absorbente de la que acaba desarrollándose. Perry prefiere mantenerse en una zona amable, incluso cuando el material le permitiría ser más incisivo. Para algunos espectadores eso será una limitación; para otros, parte de su encanto.

Lo cierto es que Posiciones comprometidas se ve con agrado porque entiende bien qué clase de entretenimiento quiere ser: un relato de intriga adulta, ligeramente sexy, irónico y atento a la comedia de las apariencias. No necesita convertirse en gran clásico para dejar huella. Le basta con su inteligencia relajada, con la ironía de Susan Sarandon y con esa intuición tan efectiva de que, detrás de muchas fachadas impecables, siempre hay una historia peor —y más interesante— esperando salir.

Fuente: Redacción

Libro en el que se basa

  • Compromising Positions · Susan Isaacs · Adaptación de · Ver libro

Preguntas frecuentes

¿En qué novela se basa Posiciones comprometidas?

La película adapta la novela Compromising Positions de Susan Isaacs, publicada en 1978 y llevada al cine por la propia autora.

¿Por qué destaca Susan Sarandon en Posiciones comprometidas?

Porque encarna a una protagonista muy poco pasiva: curiosa, ingeniosa y cada vez más involucrada en una investigación que desordena su vida suburbana.

¿Qué papel tiene Raúl Juliá en la película?

Interpreta al teniente Tony Castellano, el detective que cruza su investigación con la curiosidad obstinada de Judith Singer.

¿La película es un thriller puro o una sátira?

Es una mezcla de intriga, comedia negra y comentario social sobre el suburbio, el matrimonio y los secretos sexuales ocultos bajo las apariencias.

¿Susan Isaacs participó directamente en la adaptación?

Sí. La autora de la novela escribió también el guion cinematográfico, lo que refuerza la continuidad entre el tono literario y el de la película.

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