Sobre el álbum
El disco Session for Six de 1950 presenta a Benny Goodman en uno de sus formatos predilectos: el sexteto. Con esta formación reducida el legendario clarinetista da rienda suelta a la improvisación y a la interacción entre los músicos, creando un jazz de cámara de una elegancia y una vitalidad extraordinarias. El álbum captura a la perfección la energía y la sofisticación del sonido de Goodman en la posguerra.
El repertorio combina standards del jazz con composiciones que permiten el lucimiento de cada uno de los solistas. El trabajo se siente como una conversación entre amigos, donde la complicidad y el talento de los intérpretes brillan con luz propia. "Session for Six" es un ejemplo perfecto del dominio de Goodman en las distancias cortas, un disco que deleitará a cualquier aficionado al swing y al jazz más clásico y melódico.