1999
Sinopsis
Will y Jake Grimm recorren pueblos de la Europa napoleónica presentándose como expertos en derrotar brujas, monstruos y maldiciones. En realidad son unos estafadores ingeniosos: Jake aporta su pasión por el folclore y los cuentos, mientras Will se encarga del negocio con una mirada más práctica y descreída. Juntos convierten la superstición popular en un lucrativo espectáculo.
Su rutina cambia por completo cuando las autoridades francesas los obligan a investigar la desaparición de varias niñas en un bosque remoto. Allí, lo que parecía otro fraude fácilmente desmontable empieza a mostrar señales de auténtica magia. A medida que avanzan en la investigación, los hermanos se adentran en un territorio de torres malditas, espejos encantados, criaturas imposibles y viejas leyendas que parecen cobrar vida ante sus ojos.
El secreto de los hermanos Grimm mezcla aventura, humor oscuro y fantasía gótica para reimaginar a los célebres narradores como protagonistas de uno de sus propios cuentos. En ese viaje, Will y Jake tendrán que dejar atrás el engaño y enfrentarse a un mal auténtico, mientras la película juega con la tradición del relato maravilloso, el artificio barroco y la imaginación visual de Terry Gilliam.
Fuente: Redacción
Ficha técnica
Compositor
- Dario Marianelli
Director
- Terry Gilliam
Director de fotografía
- Newton Thomas Sigel
Guionista
- Ehren Kruger
Montador
- Lesley Walker
Productor
- Charles Roven
- Daniel Bobker
Reparto
- Matt Damon como Will Grimm
- Heath Ledger como Jake Grimm
- Peter Stormare como Mercurio Cavaldi
- Lena Headey como Angelika
- Jonathan Pryce como General Vavarin Delatombe
- Monica Bellucci como Mirror Queen
Crítica
Un cuento gótico desbordado por la imaginación y también por sus excesos
El secreto de los hermanos Grimm es una película muy Terry Gilliam: exuberante, caprichosa, visualmente fascinante y narrativamente irregular. Desde el primer minuto se percibe el deseo de convertir la materia de los cuentos populares en una aventura barroca, llena de texturas, monstruos, lodo, espejos y bosques que parecen respirar. Gilliam no busca nunca la limpieza del relato clásico, sino un universo desbordado, donde la fantasía esté siempre a punto de mutar en pesadilla y el humor en extrañeza.
Esa apuesta le sienta muy bien a una historia que imagina a los Grimm como estafadores itinerantes antes de transformarlos en héroes involuntarios. La premisa es estupenda porque permite jugar con dos dimensiones al mismo tiempo: la del desencanto racional, representado por Will, y la de la fascinación por lo maravilloso, encarnada por Jake. Matt Damon y Heath Ledger funcionan con corrección en esa dinámica de opuestos, aunque es Ledger quien parece entender mejor la sensibilidad fabuladora que pide la película. Damon, en cambio, resulta algo más rígido dentro de un mundo que le exige más ligereza y mayor disposición al delirio.
Lo mejor del film está en su imaginería. La reina del espejo, el bosque embrujado, el caballo devorador, el barro convertido en criatura o la torre perdida entre árboles condensan esa capacidad de Gilliam para fabricar visiones memorables incluso cuando el guion no acompaña del todo. Hay secuencias que valen por la pura invención visual y por la manera en que convierten el cuento infantil en una materia turbia, casi malsana, sin perder del todo el tono de aventura popular.
Pero ahí aparece también su gran problema. La película acumula hallazgos de puesta en escena y momentos sueltos de verdadero encanto tenebroso, aunque nunca termina de articularlos con la claridad dramática necesaria. El guion de Ehren Kruger ofrece piezas atractivas, pero el conjunto avanza a trompicones, como si cada nueva criatura o subtrama desviara la atención del núcleo central. Los personajes secundarios, pese a la presencia de Peter Stormare, Jonathan Pryce o Monica Bellucci, se sienten a veces más cerca de la función estética que del verdadero desarrollo dramático.
Aun así, sería injusto reducir El secreto de los hermanos Grimm a una película fallida. Es, más bien, una obra descompensada, sí, pero llena de personalidad. Hay algo valioso en su negativa a parecerse al blockbuster fantástico estándar de su época. Gilliam insiste en la fealdad, en la suciedad, en el artificio casi artesanal de sus mundos, y eso da al conjunto una textura singular que el tiempo ha hecho más apreciable. Donde otras producciones envejecen por la homogeneidad, esta sobrevive gracias a su rareza.
No es una aventura perfectamente medida ni una narración redonda, pero sí una experiencia visual y atmosférica muy rica. Sus excesos la perjudican y al mismo tiempo la definen. Entre la farsa, el cuento macabro y la fantasía aventurera, la película encuentra instantes de auténtico embrujo. Puede frustrar por lo desordenada que resulta, pero también recompensa a quien acepte entrar en su lógica de caos imaginativo. Y eso, en el cine fantástico industrial, ya es bastante infrecuente.
Fuente: Redacción
Premios y nominaciones
- IFMCA Awards (2005) · Best Original Score for a Fantasy/Science Fiction Film · Nominado · Nominación para Dario Marianelli
- Venice Film Festival (2005) · Golden Lion · Nominado
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la sinopsis de El secreto de los hermanos Grimm?
Dos estafadores que se hacen pasar por exorcistas descubren que en un bosque encantado existe una amenaza sobrenatural muy real.
¿Quién es el director?
Terry Gilliam
¿Cuál es el reparto principal?
Matt Damon, Heath Ledger, Peter Stormare, Lena Headey
¿Cuánto dura El secreto de los hermanos Grimm?
118 minutos.
