Todo Tiene su Fin es un álbum de Medina Azahara, publicado en 1997. El disco incluye 10 canciones, entre ellas «Todo tiene su fin», «Fría y sin alma», «Déjame vivir» y «Junto a Lucía».
Sobre el álbum
La ineludible verdad de Todo Tiene su Fin resuena con una profundidad melancólica en la discografía de Medina Azahara. Este álbum, con su título tan evocador, explora el paso del tiempo, las despedidas y la aceptación de los ciclos de la vida, con una propuesta musical que se siente más reflexiva y personal. Cada canción se siente como una meditación, un adiós agridulce que invita a la contemplación.
Las melodías son más pausadas y contemplativas, con arreglos que realzan la calidez de las letras y la expresividad de la voz de Manuel Martínez. La canción homónima "Todo Tiene su Fin" (si bien un clásico de Los Módulos, aquí reinterpretada con su sello) o "Córdoba" (como himno a su tierra) son ejemplos de su habilidad para crear baladas emotivas y temas con un mensaje claro. Por otra parte, la producción es cuidada y atmosférica, realzando la profundidad de las composiciones y la emotividad de las interpretaciones.
"Todo Tiene su Fin" consolidó la reputación de Medina Azahara como una banda capaz de explorar las profundidades de la condición humana con una elegancia inigualable. Es una prueba irrefutable de que la genialidad de Medina Azahara se manifestaba también en su capacidad para transformar las verdades dolorosas en melodías que acarician el espíritu, recordando que todo tiene su fin, incluso la pena.