Ella Sings Songs from Let No Man Write My Epitaph es un álbum de Ella Fitzgerald, publicado en 1960.
Sobre el álbum
Este álbum de 1960 es una de las obras más conmovedoras y desnudas de toda la discografía de Ella Fitzgerald. 'Ella Sings Songs from Let No Man Write My Epitaph' es la banda sonora de la película del mismo nombre, en la que la propia artista tiene un pequeño papel. De hecho, al igual que en sus aclamadas colaboraciones con Ellis Larkins, el disco presenta a Ella Fitzgerald acompañada únicamente por el piano.
El sonido del álbum es de una intimidad y una fragilidad que desarman. La producción es minimalista, y el piano de Paul Smith crea un acompañamiento sutil y lleno de sensibilidad. La voz de la cantante es la absoluta protagonista, sin ningún tipo de artificio.
El repertorio es una colección de baladas melancólicas y "torch songs" (canciones de amor no correspondido). La interpretación de Ella Fitzgerald es de una emoción a flor de piel, transmitiendo la tristeza y la vulnerabilidad de las letras con una maestría insuperable. Temas como "Angel Eyes" o "Black Coffee" alcanzan aquí una nueva cima de dramatismo.
Este álbum es una joya oculta, una obra sobresaliente de la interpretación que demuestra que, incluso en los susurros, la voz de Ella Fitzgerald era inmensa.